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lunes, julio 08, 2013

II Premio Alhambra de Poesía Americana. Cinco poemas de "Piedra al pecho"



El libro se puede conseguir en el sitio de la editorial (también en versión digital): http://valparaisoediciones.es/47-16-piedra-al-pecho.html

Aquí van cinco poemas de muestra:



Eso que fuimos, que seremos

Empiezo por los ravioles:
entonces se hacían los pactos de familia,
los acertijos de mortero
que luego sazonarían las salsas.

La pimienta significaba un estornudo,
y estornudar una plataforma de lanzamiento.

Pero no hace falta llegar a la estratósfera
para saber cuándo empieza otra esperanza,
parecida al ayer pero en futuro.

Es que evoco de nuevo esa molienda,
aquel acto de fe, aquel almuerzo,
cuando los pactos cruzaban Orinocos
                                            ríos de salsa.

Pronto volverás, abuela,
a preparar los ravioles,
moliendo el mismo trigo
                  en el mortero.

Ahí estaré, carne de tus huesos,
cayendo en tobogán al precipicio
donde estarán tus manos para arroparme:

harina entre tus dedos,
satisfecho y feliz de ser servido
en la mesa final donde todo es memoria.


Kandinsky 

La cuestión aquí es la despedida:
un pañuelito que se agita despacio
y una acequia por las mejillas.

Toda despedida es un pequeño luto,
como el negro de tu falda
o aquella tarde de domingo a la luz de la lluvia.

Algo de nostalgia también hay:
no por el pasado, sino por el futuro,
camino perdido entre malezas,
profecía que nunca ha de cumplirse.

Luego está la canción,
sea grillo, vals o chacarera,
candombe, acordeón o pajarito:

ruido impertinente que suena en el cerebro
sin que nadie lo llame,
justo cuando el pañuelo se agita
y las acequias desbordan
la lluvia, tu falda y el domingo.

La canción:

línea de fuga a lo Kandinsky
que pretende elaborar sus teorías
trazando una espiral:

punto en expansión por donde escapa el tiempo. 


Guacamayo

Tu máscara está pintada como un guacamayo:
eso te hace hablar más de la cuenta, y ese murmullo,
atrapado en la máscara, suele ser encantador.

A veces tu máscara alucina en la noche
como una balada irresistible entonada por hadas.
Otras veces, la presión del rojo la lleva a irradiar
un aire de vergüenza: es cuando yo acepto taparme la cara
con una bolsita de cartón, de ojos pintados y boca sonriente,
ideal para andar por una avenida transitada
                                                        sin ser percibido.

Sé que querés, pero yo no me atrevo a prestarte un espejo.
La ilusión es tan buena que aterra lo real,
como bien lo señala el verde de tu máscara.

Lo único que podría alterar tu escondite
es que tu máscara deje de ser máscara
para ser guacamayo. Y ahí te quiero ver:

vos sin máscara con una bolsita de cartón tapándote la cara,
paseando por la avenida con un guacamayo al hombro:
un aterrador efecto de realidad.

Pero por ahora tu guacamayo sigue siendo máscara
y te protege, incluso cuando caminás con ojos enamorados
y todas las bolsitas de cartón de la avenida
                                                se dan vuelta para señalarte.

Esto es cosa sabida:

no basta un arco iris para tapar las nubes
ni una bolsita de cartón para morir
                           con la sonrisa en la boca.

Por ahora tu guacamayo es tu máscara,
                                 y basta esa certeza.

 

Escuchando a Lou Reed

La canción de las cenizas
desgarra el aire con sus lamentos:
prédica de lo que será, de lo que fuimos.

Afino la sintonía
y la cortina que disimula la nitidez
se desvanece para sacarnos una foto:
vos con tu manía de lo verdadero,
yo con la imaginación de una vejez perfecta.

Cuando la canción de las cenizas se calle
todo volverá a su anestesia,
ilusión de eternidad, espejismo de lo durable.

Pero la canción de las cenizas volverá a sonar
               para acunarnos.

Confundidos en sus notas,
esparcidos en un mar a cuya orilla
arderá la hoguera de unos huesos
                  parecidos a nosotros.



Hamaca

Es que el misterio empieza con una sacudida,
un shock de sombra que estremece la escandalosa iluminación de la escena.
Otra probabilidad es que se sostenga en un zarpazo,
pero para eso el animal interior no debe estar amaestrado.
Al menos, algo de rugido debe conservar,
algo de toro enfurecido por la sangre.

Cuando digo “misterio” no me refiero solamente a tus ojos
o a la obvia pregunta sobre lo invisible,
salvo que lo invisible sea yo para tus ojos,
y ahí no hablamos de misterio, sino de olvido.

No: por misterio me refiero al estremecimiento, al vaivén,
eso que puede ser vals, aunque no solamente,
eso que puede ser sueño para despertar abrupto,
despertar de sirena, por ejemplo,
pero más de Odiseo que de ambulancia,

aunque para Ulises también hubieran sido misteriosos
esos colores rápidos, desatados al vaivén de la marcha,
al ulular de la luz contra la sombra, de la sombra contra la luz
                                  y viceversa.

¿Y si el misterio no empieza?

Eso es lo inexplicable.

Ni sombra, ni luz, ni animal interior, ni esperanza, ni sangre.

Sólo una calma chicha, sobradamente conocida por otros navegantes,
los que anhelaron el misterio antes que el olvido,
                pero recibieron el olvido,
los que esperaron la gotita de sombra en la luz centelleante,
                pero fueron encandilados por el sol:
atados a su mástil, aguardando sus sirenas sin la suerte del griego,
mientras el mar los ahogaba, sin hamacarlos nunca.

II Premio Alhambra de Poesía Americana. Agradecimiento de la Cámara de Diputados.


El Congreso argentino agradece el Premio Alhambra de Poesía Americana otorgado a Carlos Aldazábal


En este sitio pueden leer la nota completa:

http://www.granadadigital.com/el-congreso-argentino-agradece-el-premio-alhambra-de-poesia-americana-otorgado-a-carlos-aldazabal-338261/

martes, mayo 14, 2013

Premio Alhambra. Acto de entrega.








Fuente: Diario Granada Hoy, 09 de mayo de 2013 (mi única opinión mediática para una campaña difamatoria, orquestada desde la cobardía y la mediocridad)




Los poetas Carlos Aldazábal (Argentina) y Álvaro Solís (México) recibieron ayer el Premio Alhambra de Poesía Americana en un acto que celebrado en la Facultad de Ciencias de la Educación con la presencia de los poetas invitados al festival. 

Aldazábal recibió el galardón de manos del granadino Luis García Montero, quien recalcó la calidad del libro premiado, titulado Piedra al pecho. Por su parte, Solís recibió la placa conmemorativa de manos del poeta cubano Waldo Leyva, que se congratuló del fallo del premio que reconoce la trayectoria de una de las voces de la nueva poesía mexicana". 

García Montero y Waldo Leyva entregaron personalmente el galardón como muestra de su apoyo al festival y al fallo tras la polémica por la denuncia a través de un blog de irregularidades en el fallo. Se da la circunstancia de que García Montero fue el presidente del jurado del segundo Premio Alhambra de Poesía Americana, del que también formó parte el director del Centro Andaluz de las Letras, Juan José Téllez

En opinión del argentino Carlos Aldazábal, "el premio significó la alegría del reconocimiento, por una parte, y la indignación por una campaña difamatoria orquestada desde la cobardía y que responde a rencillas internas de la poesía granadina". 

Por su parte, el mexicano Álvaro Solís declaró que es "lamentable y cobarde" que los "orquestadores de la polémica", "nunca hayan dado la cara y se hayan escondido detrás de un pseudónimo, a pesar de que es conocido por toda la comunidad literaria que uno de los promotores y administrador del blog, es un poeta local que estuvo relacionado con el FIP". 

Los dos poetas se mostraron "satisfechos" porque su obra tenga la oportunidad de encontrar "nuevos lectores en España" y quisieron agradecer a la ciudad y su público "el cariño que han mostrado estos días"

martes, abril 23, 2013

Lectura en la 39º Feria Internacional del Libro de Buenos Aires







El miércoles 1º de mayo, a las 19 hs, voy a estar leyendo poemas en la Feria del Libro, en el stand 3007 (Secretaría de Cultura de Salta), Pabellón Ocre


Están cordialmente invitad@s...

lunes, marzo 11, 2013

miércoles, febrero 27, 2013

Tres coplas de carnaval


Escritas en Potosí, camino a Oruro. Buena excusa para retomar este blog abandonado.


El carnaval por la copla 
se hace de plata en el cerro
un acullico de coca,
una diablada, un anhelo.

Carnaval, carnavalito,
ya me tengo que dormir,
arropadito de tierra
no me quiero despedir.

Cuando vuelva el carnaval
yo bajaré por el cerro
resucitado en albahaca,
alborotando el silencio.

domingo, junio 19, 2011

Lecturas en la semana


El martes 21, a las 19:30, leo en un ciclo denominado Arrojas Poesía al Sur, junto a Sarita Mamaní. Un lujo. La dirección es Av Iriarte 2290, en el Barrio de Barracas de Buenos Aires (Bar Notable Los Laureles).
Y el jueves 23,a las 18, en el III Festival de Poesía en el Centro, cuya programación completa, junto a videos y fotos de las ediciones anteriores, se puede consultar aquí: www.festivalpoesiaenelcentro.blogspot.com

martes, junio 07, 2011

PERROS VIEJOS, PERROS JÓVENES (poetas, vanguardias y tradición)


















uno


En un relato titulado Investigaciones de un perro Kafka coloca en palabras del narrador, un perro con pretensiones de científico, el siguiente comentario: “¿Y quién puede hablar en estos tiempos de juventud? Ellos fueron los verdaderos perros jóvenes, pero su única ambición se centraba en volverse perros viejos, cosa que no podía fallarles, como lo pueden demostrar las generaciones posteriores, y la nuestra, la última, mejor que ninguna”. Ellos, los verdaderos perros jóvenes, son los que comenzaron con la práctica científica en esta utópica sociedad de perros imaginada por Kafka. Traspasada esta idea al campo de la poesía y de nuestra sociedad humana el Ellos se convierte en las vanguardias estéticas de comienzos del siglo XX, los verdaderos poetas jóvenes, capaces de romper con la tradición canónica y de inaugurar una nueva práctica artística. Pero al igual que en el relato de Kafka, las vanguardias demostraron una ambición de perros viejos, la ambición de transformarse en la tradición del futuro. Y por supuesto, finalmente lo consiguieron, a pesar de no haber logrado destruir la tradición anterior.
La relación entre las distintas generaciones de artistas, entre los jóvenes irreverentes dispuestos a desterrar a los antepasados para empezar a contar desde cero a partir de sí mismos, relación que los verdaderos poetas jóvenes, los vanguardistas, tuvieron la oportunidad de desarrollar a pleno, es descripta con una irónica genialidad por Alfred Jarry, autor teatral de la saga del Padre Ubú y uno de los precursores del teatro del absurdo. En Cuestiones de teatro Jarry afirma: “Quienes son mayores que nosotros –título en base al cual los respetamos- han conocido en su vida ciertas obras que conservan el encanto de los objetos habituales, y nacieron con un alma ajustada a esas obras y garantizadas para durar hasta el año mil ochocientos ochenta...y tantos. Como ya no estamos en el siglo XVII no les daremos el empujón definitivo. Antes bien, esperaremos a que su alma, consecuente consigo misma y con los simulacros que rodearon su vida, acabe por extinguirse –en realidad no hemos esperado-, e iremos convirtiéndonos, a nuestra vez, en hombres graves y barrigudos, como un Ubú cualquiera, y después de publicar algunos libros que acabarán por convertirse en clásicos, terminaremos muy probablemente de alcaldes de pequeñas ciudades en las que los bomberos nos regalarán jarrones de Sèvres cuando se nos nombre académicos, y a nuestros nietos sus bigotes dentro de aterciopelados almohadones. Ninguna razón hay para que no suceda”.
El problema para los poetas jóvenes de hoy, los perros jóvenes del momento, es que no pueden encontrar anticuadas las propuestas estéticas de las generaciones anteriores porque la sucesión lineal, progresiva, de la concepción moderna del arte, se ha detenido para ser reemplazada por una multiplicidad de tiempos y propuestas estéticas, propuestas que varían según la tradición a la que se adscriba, pero que no logran imponerse como propuesta única, cosa que hasta mediados de este siglo todavía era posible.
Esta multiplicidad de tiempos poéticos se presenta, entonces, como la realidad de los poetas jóvenes contemporáneos, poetas jóvenes porque recién comienzan a apropiarse de una tradición para poder describir el mundo en el que habitan (y creo que esta definición deja afuera cuestiones cronológicas), porque están en el comienzo de una obra y no saben qué camino, qué tradición, es el más seguro para llegar a concluirla y porque sospechan, de algún modo, que ya no hay seguridades en ningún ámbito de la existencia y menos aún en el de la palabra.
Personalmente creo que la adscripción a una tradición determinada no lo es todo en la propuesta estética de un poeta: la imaginación, el lenguaje materno y cotidiano, la realidad social, los dolores y las alegrías, la sensibilidad frente a los otros, son los engranajes que se dejan aceitar por la tradición estética para construir una obra de arte. Sin esos engranajes queda la grasa y la vida termina embarrándose en viscosidades formales, simulacros estéticos que pueden convertir al pretendido artista en un excelente burócrata cultural pero nunca en un profeta, cazador de dragones o arquitecto del mundo.


dos

En Más allá del bien y del mal Nietzsche habla de los filósofos del futuro. Tratando de predecir el modo de ser de estos hombres del mañana (el mañana de Nietzsche, quizá nuestro presente) el autor de La genealogía de la moral llega a una conclusión que me parece muy cercana al panorama de la poesía argentina joven de hoy: “Lo que indudablemente no serán es dogmáticos. Su orgullo y su gusto rechazan la posibilidad de que su verdad haya de seguir siendo una verdad para todos, que es lo que hasta ahora ha sido el deseo inconfesado y el trasfondo de todas las aspiraciones dogmáticas”.
Este antidogmatismo es una de las características de nuestra época, a la que cierto sentido común filosófico ha denominado “posmoderna”. En efecto, la poesía joven de hoy, a la que voy a llamar en adelante poesía posmoderna, tiene como virtud la diversidad, la polifonía de voces que permite la democratización de los dogmas. Esto es lo positivo, y debería ser posible pensar en una convivencia armoniosa de diversas estéticas, algunas cultivadoras de la tradición poética canónica y otras inscriptas en los gestos rupturistas de las vanguardias.
Esto es lo positivo, y es lo mismo que celebra Nietzsche cuando piensa en lo filósofos del futuro. Pero también el antidogmatismo plantea diversos problemas. El principal es, paradójicamente, la indiferenciación. La descripción que hace Discépolo en Cambalache viene a cuento cuando se trata de explicar el “vale todo”, la promiscuidad formal que parece imperar en la poesía posmoderna si se mira la generalidad del fenómeno. Y no critico la variedad de temas y estilos. Al contrario: todo es materia de poema, siempre y cuando se pretenda escribir un poema y no una receta de cocina. Lo que cuestiono es la confusión, alimentada, sin duda, por la industria cultural y la hegemonía del sistema, que le quita al arte literario su especificidad, su peso.
Adorno, en la Teoría Estética, hablaba de la negatividad como la principal característica del arte moderno, lo que impediría que se confundan la pornografía y la publicidad con el arte. Ese arte, que ocupa un lugar específico de negación a lo naturalizado por la ideología, al sentido común, ese arte, verdadero y posible en la modernidad y claramente ejemplificado por las vanguardias estéticas, parece hoy haber perdido su lugar porque, reducido a mero gesto repetitivo, está tan gastado como las formas clásicas.
Banalizada por la publicidad, utilizada por el marketing o reducida a mero juego de lenguaje, celebratorio del fango con el que pretenden tapar sus restos antes de firmar su defunción, la poesía posmoderna desfila por los corredores de la cultura urgida por la necesidad de recobrar su espacio, su especificidad, sin perder, sin embargo, el antidogmatismo. Esa es la tarea: agregar a la polifonía la negatividad propia del arte de la que hablaba Adorno, negatividad que permite diferenciar un poema de una lista de compras, un ticket de caja o un mensaje de marketing destinado a crear consumidores gracias a la efectividad de frases bien escritas.
Y creo pertinente cerrar citando nuevamente a Nietzsche: “Al final sucederá lo que siempre ha ocurrido: lo grande es patrimonio de los grandes; los abismos de los profundos; las delicadezas y los estremecimientos de los sutiles; y, en general y brevemente, lo raro, de los raros”.

CJA

lunes, mayo 30, 2011

Quevedo y la humanidad


En cierta ocasión el poeta Santiago Sylvester sugirió que los escritores del presente queríamos ser como Quevedo. Esto es: leídos, recordados y admirados cuatro siglos después de nuestra muerte. Lo cierto es que aquella vez yo respondí con un poema que me sirvió para titular un libro: “Por qué queremos ser Quevedo”, que fue como preguntar por qué escribir, por qué insistir con la poesía en un idioma tensado magistralmente por el pulso de un Quevedo, pero también de un Góngora o de un Cervantes.
En otra ocasión me pidieron explicar la importancia de Quevedo para la historia de “la humanidad”, concepto del que descreo fervientemente porque obliga a abstraer al hombre de sus circunstancias, de las condiciones especiales de su época y de su cultura. Por eso prefiero hablar de la importancia de don Francisco Gómez de Quevedo y Villegas para la lengua castellana, su exploración verbal que nos permite descubrir, por ejemplo, ciertos recursos que emplearía nuestro Oliverio Girondo, recursos vanguardistas que pocos admitirían remitir al momento más clásico de la poesía española (recordemos el tono de uno de los sonetos quevedianos más conocidos, “A un hombre de gran nariz”, y pensemos, simplemente, en el libro “Espantapájaros”. Lo que estoy queriendo decir es que Girondo fue un gran lector de Quevedo).
Si hoy podemos considerar la obra de un hombre que vivió en una cronotopía precisa (la España barroca, la España del siglo de oro, pero también la España de la santa inquisición) como patrimonio de esa tautología con que la cultura occidental se define a sí misma, es decir, de “la humanidad”, es porque Quevedo fue, cabalmente, un hombre de su tiempo, inmerso en realidades sociales y políticas que le permitían hablar de temas filosóficos, pero también de temas “mundanos”, arrancados de la sabiduría de los sectores populares españoles. Ahí está la “Vida del Buscón Don Pablos” como testimonio de ese registro, una suerte de Lazarillo de Tormes con firma que reconstruye la tipología del “pícaro”, una de las tantas subjetividades populares de la época que daban cuenta de la profunda crisis moral y económica que atravesaba el imperio español del siglo XVII.
Esta mirada atenta a la realidad social y cotidiana, junto a una búsqueda de innovación estética constante [después del siglo de oro español, recién las vanguardias del siglo XX volverían a poner de moda la palabra “originalidad” con tanta fuerza], y el manejo excepcional de las formas métricas del verso latino, permitieron sostener una poesía precisa y sorprendente, una metafísica de la cotidianidad que no temía recurrir a personajes de los mitos helénicos ni a seres encarnados en la realidad circundante. Cultura alta y cultura popular tejiendo el sentido de una obra que consiguió la originalidad sin caer en arbitrariedades.
Por eso la importancia de Quevedo para nuestra lengua, y por lo tanto para nuestra cultura. Porque sin saberlo anticipó las vanguardias. Porque hablando de su mundo consiguió volverse “universal” por efecto de lectura. Porque Borges era quevediano, y Heidegger, y tantos otros nombres que desfilan por los corredores de la historia entre la maravilla y el oprobio. Porque como la “humanidad” de la que terminó formando parte, la cultura occidental impuesta en el mundo por la seducción o por la fuerza, Quevedo matizó la genialidad de su obra con prejuicios racistas. El antisemitismo de Quevedo, que era un denominador común en los hombres de su tiempo, nos sirve también para pensar, desde nuestra realidad, en los “progresos” de la cultura occidental, los “progresos” de una “humanidad” que ha repetido limpiezas étnicas y genocidios en su esfuerzo por uniformar el mundo. Una “humanidad” que museifica a sus artistas para olvidar la diversidad cultural que sus obras invocan. Para decirlo con Quevedo: “Cualquier instante de la vida humana/ es nueva ejecución, con que me advierte/ cuán frágil es, cuán mísera, cuán vana”.

martes, mayo 03, 2011

En la Feria del Libro


El lunes 9, ya casi cerrando, voy a estar leyendo poemas en la Feria del Libro de Buenos Aires.
Va a ser las 17:30 en el Stand 3044 del Pabellón Ocre (UPCN).
Me van a acompañar los poetas Rodolfo Edwards, Andi Nachón y Norberto Antonio.
Dado que es lunes, supongo que será más fácil acceder a la Feria con entrada libre y gratuita.

lunes, febrero 21, 2011

Baguala para mis penas


Aquí pueden escuchar la versión que hizo Mariana Caumon durante la presentación colectiva de el suri porfiado, en noviembre de 2010. Va la letra:


Baguala para mis penas 

                                Letra y música: C. J. Aldazábal 

Viene la baguala
pintando el color
de los cerros altos
donde mi memoria
te recuerda a vos.

Llega hecha plegaria
mi resurrección
de semilla nueva
germinando el llanto
del que recordó.

Cuando ya me vaya
para las pircadas
a esquilar las penas
vendrá la baguala
callando el adiós.

Viene la baguala
por un cerro blanco,
marcando el camino
del que se ha perdido
porque te perdió.

Llega entumecida,
curtida en el tiempo,
medio entristecida
porque envejecida
nadie la entonó.

Cuando ya me vaya
para las pircadas
a esquilar las penas
vendrá la baguala
callando el adiós.

miércoles, octubre 27, 2010

Y sin saber estábamos

Y sin saber estábamos
(a la memoria de Néstor Kirchner)

No quisiera un fracaso en el sabio delito que es recordar…

Silvio Rodríguez

El hielo no fomenta los abanicos
ni los suaves modales que ensayan los hipócritas.

Por eso te acusaban con el dedo,
por el saco mal puesto, la crispación y el grito.

En contra de los buitres que ensayaban excusas
se proyectan los retratos de la ESMA
y los pañuelos blancos y la Justicia blanca.

Porque la nieve traía un viento nuevo,
un viento que soplaba desde el Sur, desde el Norte,
en todos los sentidos de esta América Nuestra,
América dispuesta a escupir en el plato
de las sobras podridas del Imperio.

Así pasó la Historia:
las cosas ocurrían bajo un manto de nieve,
y sin saber estábamos esculpiendo en el hielo
con todos los temores que da el frío.

Ahora que te has ido el temor no es escarcha
y los caranchos vuelan buscando otro cadáver:
con sus sacos bien puestos, con sus modales tibios,
con grandes abanicos para sus ambiciones
que se pusieron gordas equivocadamente.

Porque ahora sabemos y estamos donde estamos:
seguimos esculpiendo en el hielo, en el aire,
con Cristina, con Evo, con el Che, con Evita,
con Correa, con Chávez, con todos los exentos
de los buenos modales. Con todos nuestros muertos.

Porque no volverán aunque no cese el llanto:

ruptura de glaciar que tanto duele
por la forma vikinga en que te lleva
                             ese hielo celeste de la Patria.



Carlos J. Aldazábal
27/10/10

martes, octubre 26, 2010

EL BANCO ESTA CERRADO


Poemas del libro editado en 2010, por El Suri Porfiado

Empacho

Tragándome la saliva roja
en la pequeñez impotente del insecto

             la historia me indigesta.

El combinado

La radio solía contarle al tocadiscos
que en el 82 no ganamos el mundial
                  ni la guerra
que en el 86 nos tomamos la revancha
y en el 90 lo intentamos otra vez
                 pero fue en vano.

El tocadiscos solía contestarle
         a esa radio idiota
“Los muchachos de antes no usaban gomina”.

   Es inútil, argumentaba,
          estar bien arreglados
   ante los que dictan las leyes del juego,
   los desquites, para engañar y conformar
   a los muchachos de hoy
        que tampoco usan gomina
        pero no saben el motivo.

Arquero

La pelota cae
sobre la oreja cortada
y los pedacitos de carne
son empujados al arco
                   con flechas
                           dibujadas
                                 de dedos
debido a que el anillo
se enganchó en la red.

        En la carnicería el precio es tan alto
        que es mejor jugar a los fichines.

Cansancio

El bunker que encierra nuestros huesos
está enmohecido por la tinta.

El carnicero no ha limpiado la picana
y el metal se oxida en nuestro amor
                   molido y sudoroso.   

jueves, julio 01, 2010

II Festival de Poesía en el Centro

                            

II Festival de Poesía en el Centro
Del 7 al 14 de julio
El Festival se propone reflexionar sobre la situación de la poesía argentina y latinoamericana en los comienzos del nuevo siglo, convocando a voces representativas de distintas tradiciones que se expresarán a través de su producción artística y teórica.

Apertura: miércoles 7 de julio
Lectura de Antonio Cisneros (Perú).
Presentación a cargo de Jorge Boccanera.
María Inés Aldaburu interpreta a Susana Thénon, Néstor Perlongher y  los poetas del Siglo de Oro.
Sala Solidaridad [2º SS] 18:00 hs.

1ª jornada: jueves 8 
Mesa de lectura: María Teresa Andruetto (Córdoba), , Gerardo Curiá (San Pedro), Soledad Castresana ( La Pampa ). Alicia Genovese y María Malusardi.
Coordina: Inés Manzano.
De 18:00 a 20:00 hs.
Mesa de reflexión y debate: 200 años de antologías poéticas. Inclusión y exclusión. La política del canon. Jerarquización y arbitrariedad.  De 20:00 a 22:00 hs.
Participan: Santiago Sylvester (Salta), Irene Gruss, Jorge Monteleone y Gabriela Franco. Coordina: Carlos J. Aldazábal.
Sala Jacobo Laks [3º Piso]

2ª jornada: viernes 9
Mesa de lectura: Silvia Castro (Río Negro), María del Carmen Colombo, Sandra Cornejo ( La Plata ), Eliana Drajer (Mendoza), Celia Fontán (Rosario). De 18:00 a 20:00 hs.
Coordina: Dolores Espeja.
Mesa de reflexión y debate: Los circuitos de la poesía. Ciclos de lectura, Internet, ediciones.  Mercado y circulación alternativa. Oralidad y escritura. De 20:00 a 22:00 hs.
Participan: Alejandro Méndez, Miguel Balaguer, Sandro Barrella y Florencia Walfish. Coordina: Rodolfo Edwards.
Sala Jacobo Laks [3º Piso]

3ª jornada: lunes 12
Mesa de lectura: Ricardo Costa (Neuquén), Daniel Durand, Julieta Lerman, Pipo Lernoud, Claudia Masin (Chaco).Coordina: Dolores Espeja. De 18:00 a 20:00 hs.
Mesa de reflexión y debate. Poéticas hegemónicas, poéticas laterales. La relación entre poética y poesía, entre proyecto y producción.  Las condiciones de la época en la producción de poesía. De 20:00 a 22:00 hs.
Participan: Américo Cristófalo, Romina Freschi, Enrique Foffani y Maximiliano Crespi (Bahía Blanca). Coordina: Vicente Muleiro.
Sala Jacobo Laks [3º Piso]

4ª jornada: martes 13
Mesa de lectura: Osvaldo Bossi, Alejandro Crotto, Juan Desiderio, Laura Yasán y María Julia Magistratti. Coordina: Inés Manzano. De 18:00 a 20:00 hs.
Mesa de reflexión y debate: Poesía y subjetividades. ¿Yo es otro?  Máscara, vivencia, origen. Género y etnicidad en la construcción de la voz. De 20:00 a 22:00 hs
Participan: Andi Nachón, Paula Jiménez, Carlos Battilana, y Liliana Ancalao (Chubut). Coordina: Alicia Genovese.
Sala Jacobo Laks [3º Piso]

Cierre: miércoles 14
Lectura de Mario Trejo 
Miguel Angel Bustos, Juan Carlos Bustriazo Ortiz, poetas en la voz del Tata Cedrón.
Sala Solidaridad [2º SS] 19:00 hs.

Auspician: Centro Cultural de España en Buenos Aires (CCEBA)
Organiza: Espacio Literario Juan L Ortiz - CCC
Todas las actividades son con entrada gratuita. Capacidad limitada

Av. Corrientes 1543, Buenos Aires l www.centrocultural.coop
Prensa: Cecilia Balaguer l Carolina Guevara l prensa@centrocultura.coop l 5077-8016