Quien fuera
Pavor a la cursilería. Las palabras "amor", "corazón", y demás arsenal melodramático siempre me han producido eso.
Pero resulta que viene el señor Silvio Rodríguez con su guitarrita redundante y el pavor se desvanece, y me pongo a pensar en alguien que no viene al caso, aunque el efecto de eternidad de los acordes logra alejarla un ratito de mi cerebro, ese pobre órgano que a veces funciona como un corazón, lleno de dudas, herido de dudas. Dubitativo cerebro haciendo malabarismos con las palabras para no caer en la cursilería de la que siempre ha renegado.

0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
Links to this post:
Crear un enlace
<< Home